martes, 18 de septiembre de 2012

OUTSOURCING Y LA REFORMA LABORAL DE CALDERÓN


OUTSOURCING Y LA REFORMA LABORAL
Mtro. José Luis León Gómez
Tanto por necesidades propias de la operación de las empresas, como por la dinámica de la economía, en fechas recientes se ha incrementado notablemente la ejecución de esquemas de contratación externa y de subcontratación, denominados de manera genérica “tercerización”  o, con un término más globalizado, outsourcing.
Estos esquemas no son precisamente nuevos, pues desde hace mucho tiempo las empresas contrataban a otras organizaciones; a veces para actividades puntuales ajenas a su rubro, como puede ser el caso de la reparación de una puerta o la construcción de una oficina. Esto encuadra perfectamente en el libre intercambio de mercancías y servicios en un sistema capitalista. Paulatinamente, este esquema se fue aplicando a actividades continuas en las que la empresa no tenía la capacidad de ejecución ni el interés en desarrollar la habilidad; por ejemplo, limpieza y vigilancia en un banco o en una universidad.
Ciertamente, dadas las condiciones tan difíciles en que se encuentran la economía subdesarrollada de nuestro país, resulta financieramente inviable exigir a las empresas que se abstengan de contratar a otras empresas para actividades fuera del ámbito de su capacidad. La inserción de nuestro país al entorno global pone a nuestras empresas a competir con otras allende las fronteras, que se han especializado y que, gracias a esto, han logrado altos índices de calidad en su foco de negocio.
Sin embargo, también hay ocasiones en que las empresas contratan a otras compañías para actividades que caen dentro de su negocio nuclear (core business). El argumento que soporta esta decisión es, regularmente, que solamente se requiere por un tiempo o por una obra determinada, usualmente en períodos de alta demanda. Debe haber una justificación porque la subcontratación de otra empresa para actividades propias del negocio obligadamente disminuye el margen de utilidad, y esto no conviene a los accionistas; a menos que se trate de una simulación.
La contratación de empresas especializadas para actividades fuera del objeto de negocio, permite el desarrollo de sectores de la economía, particularmente de pequeñas y medianas empresas que se dedican a proveer servicios especializados a otras empresas y no al consumidor final. La existencia de un mercado transparente de servicios para empresas permitiría la competencia entre los proveedores de estos servicios, impulsando su especialización y su mejora en la calidad. Cabe mencionar que en esta dinámica económica, son pequeñas y medianas empresas las que mejor se desarrollan como proveedores especializados de servicios de alta calidad; tanto por su agilidad como por su capacidad de especialización. Éste es un punto de vital importancia, pues en México son estas empresas las que proporcionan el grueso de los empleos.
El problema es que estos esquemas de contratación y de subcontratación de servicios están siendo utilizados con objetivos contrarios al desarrollo de la economía y en perjuicio de los trabajadores, del gobierno y de la sociedad en general. Se tienen escenarios en los que una empresa controladora (holding o “corporativo”) es propietaria tanto de la empresa cliente como de la proveedora de servicios; la empresa cliente no pone a concurso la provisión de los servicios para buscar la mejor relación costo/beneficio, sino que asigna el contrato directamente a su empresa hermana; la empresa proveedora no tiene más cliente que las empresas pertenecientes al mismo holding. Mediante este esquema, las empresas clientes ejecutan estrategias fiscales que les permiten disminuir la cantidad de impuestos que se pagan al gobierno. Asimismo, eluden obligaciones laborales con los trabajadores; entre ellas, el reparto de utilidades.
Y no solamente los trabajadores y el gobierno son perjudicados por esta perversión del esquema, sino que se ataca a la libre competencia y al desarrollo de empresas que realmente se estén especializando y busquen alcanzar estándares de calidad iguales o superiores a los de empresas extranjeras.
Por otra parte, en el caso de empresas con gran poder de compra, la contratación o subcontratación simuladas pueden constituir prácticas monopólicas, pues asignan directamente a sus subsidiarias disfrazadas, impidiendo la libre competencia.
En todos estos casos, es la sociedad y los sectores económicos, así como los empresarios honestos los que salen perjudicados.
Esto viene a cuento porque Felipe Calderón, quien se promocionó en su campaña como el futuro “presidente del empleo”, acaba de enviar al Congreso de la Unión, con carácter de atención preferente[1], una iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo en la que se busca regularizar este esquema, en el ámbito laboral. El propósito de este documento es analizar esta propuesta, en lo que respecta al tema de subcontratación.
La iniciativa de Calderón, tanto en su exposición de motivos, como en su articulado, regula la subcontratación a través de cuatro disposiciones:
1)    Define la subcontratación de una manera indirecta y muy abierta en su artículo trece: “No serán considerados intermediarios, sino patrones, las empresas establecidas que contraten trabajos para ejecutarlos con elementos propios suficientes para cumplir las obligaciones que deriven de las relaciones con sus trabajadores”. Pareciera que cuando se habla de elementos propios, se refuerza el concepto de “relación laboral”, pero esto se abre cuando se matiza con la frase “suficientes para cumplir las obligaciones que deriven de las relaciones con sus trabajadores.” Exactamente ¿cuándo es que una empresa no cuenta con elementos propios suficientes? ¿No sería más fácil definir claramente el concepto de subcontratación, más allá de la pobre definición del artículo 15-A (“El trabajo en régimen de subcontratación es aquel por medio del cual un patrón denominado contratista o subcontratista ejecuta obras o presta servicios con trabajadores bajo su dependencia, a favor de otra persona física o moral que resulta beneficiaría de los servicios contratados, la cual fija las tareas a realizar y supervisa el desarrollo de los servicios o la ejecución de las obras contratados”), y acotarlo con precisión? Por ejemplo, al menos deben preverse las siguientes excepciones al régimen de subcontratación:
a)    Cuando tanto el contratista o subcontratista y el beneficiario tienen relación a través de una empresa controladora
b)    Son propiedad de los mismos accionistas, o son la misma persona física o moral
c)    Una es propiedad de la otra
d)    No se siguió un procedimiento documentado y auditable de selección del contratista o subcontratista
e)    Cuando la actividad contratada o subcontratada corresponde a la actividad preponderante de la beneficiaria, salvo en los casos de carga inusual de trabajo cuya duración no podrá exceder de 180 días naturales.
Es sintomático que la iniciativa de Calderón deje la definición de subcontratación a un nivel general, sin acotarla de manera debida, como se anota en los párrafos anteriores. Más aún, se contradice pues no se puede permitir la subcontratación sin límites concretos cuando determina queEl trabajo es un derecho y un deber sociales. No es artículo de comercio.”[2]
La única excepción considerada por Calderón es cuando se tenga “el objeto de simular salarios y prestaciones menoresy “las contratistas o beneficiarías de los servicios tengan simultáneas relaciones de trabajo o de carácter mercantil o civil, respecto a los mismos trabajadores”[3]; es decir, cuando el trabajador tenga relación con ambas empresas. Esta disposición es ociosa y solamente tiene el fin de hacer parecer que se castigará a quien utilice el outsourcing como simulación. Esta situación no se va a dar porque precisamente de eso se trata cuando se utiliza la subcontratación como simulación: de que la empresa beneficiaria no tenga relación alguna con el trabajador.

2)    Se determina que el contrato de prestación de servicios deba constar por escrito[4]. No suena mal en principio, salvo que no aporta nada a la situación actual, pues estas condiciones son comunes en los esquemas de subcontratación. En todo caso, se busca liberar a la empresa contratante de cualquier relación laboral con los trabajadores; un poco ocioso, porque esta protección usualmente se establece en los contratos de outsourcing. A menos que la reforma pretenda dotar de una protección legal a los casos de simulación. Los contratos de tercerización se realizan por escrito regularmente; tanto por buena voluntad, como por dolo. Si se trata de una subcontratación necesaria, ambas empresas, cliente y proveedora, buscarán que haya un contrato que proteja sus intereses respectivos. En caso de simulación, el contrato desvincula a la empresa cliente de cualquier obligación laboral y reduce su margen de utilidad para efectos de impuestos.
3)    La beneficiaría de los servicios tendrá la obligación de cerciorarse de la solvencia económica de la contratista[5]. Por lo que toca a la solvencia económica del proveedor, ¿tendrán las empresas autoridad para hurgar los estados de cuenta y la contabilidad de las empresas proveedoras? ¿o tendrán que conformarse con exigir que el proveedor contrate una fianza a su favor, por un monto suficiente que garantice la ejecución satisfactoria de los trabajos? Porque esto no es nuevo en absoluto, sino una práctica común.
4)    La beneficiaría de los servicios tendrá la obligación de cerciorarse de … que ésta cumpla con sus obligaciones en materia de seguridad y salud”. Lo que sí es novedoso, o quizás no tanto, es que el estado renuncie a su rol de agente regulador; pues obliga a la empresa contratante a “cerciorarse de la solvencia económica de la contratista y que ésta cumpla con sus obligaciones en materia de seguridad[6] y salud”, como si no hubiera dependencias del gobierno responsables de verificar que los patrones, subcontratados o no, cumplan con las condiciones de seguridad y salud, señaladas en las leyes. La iniciativa de Calderón descarga en la empresa contratante el costo de esta verificación, a través de alguna “unidad de verificación debidamente acreditada”; es decir de una tercera empresa que, por supuesto, cobrará por este nuevo servicio[7].
5)    Los patrones y los intermediarios serán responsables solidarios en las obligaciones contraídas con los trabajadores[8], lo que implicaría que tanto la empresa cliente como la proveedora deben responder por las obligaciones laborales con los trabajadores. Sin embargo, hemos comentado que, en la práctica, las subcontrataciones están formalizadas por un contrato y ese instrumento contiene usualmente una cláusula que libera al cliente de cualquier responsabilidad laboral con los trabajadores que ejecutan los trabajos. Además, en un caso de simulación, es más conveniente para los intereses de ambas empresas que la “proveedora” asuma la totalidad de la responsabilidad laboral; pues por regla general, no cuentan con activos importantes, ni obtienen utilidades.
No podemos estar en contra de la contratación y subcontratación de servicios especializados (outsourcing), pues bien reglamentadas pueden fomentar la creación de empleos especializados y bien remunerados a la vez que se impulsa a las empresas a elevar su calidad y se hace más competitiva a nuestra economía. Pero tampoco debemos permitir que este esquema se use como una simulación en la que todos (trabajadores, capital, gobierno y sociedad) salimos perjudicados. Se tiene que legislar y reglamentar este tema de tal forma que México pueda contar con un sector de sector de servicios especializados que pueda competir incluso a nivel internacional.
  Asimismo, el estado debe asumir su responsabilidad y ejercer sus facultades de regulación, y no dejar en manos de la empresa beneficiaria del servicio la tarea de verificar si el proveedor cumple o no con las leyes. El contrato de outsourcing debe cumplir con una serie de requisitos mínimos que aseguren el cumplimiento de la ley y el respeto a los derechos de los trabajadores y a la libre competencia. Para ello, el contrato debe seguir un formato específico y ser sancionado por la autoridad.
Una legislación apropiada, así como su aplicación efectiva, beneficia no solo a los trabajadores, sino también a los empresarios emprendedores que buscan proveer servicios especializados de alta calidad, y fomentará el desarrollo económico y la competitividad de nuestra economía a niveles internacionales.
Permitir que esta iniciativa pase, en lo que toca a la subcontratación, legalizará la simulación y no solamente atentará contra los derechos de los trabajadores, sino también contra los empresarios honestos; y lesionará el erario y disminuirá el precario ritmo de crecimiento de la economía nacional.



[1] Iniciativa de Trámite Preferente
[2] Artículo 3o. El trabajo es un derecho y un deber sociales. No es artículo de comercio.
[3] Artículo 15-D. Se presumirá, salvo prueba en contrario, que se utiliza el régimen de subcontratación en forma dolosa, cuando con el objeto de simular salarios y prestaciones menores, las contratistas o beneficiarías de los servicios tengan simultáneas relaciones de trabajo o de carácter mercantil o civil, respecto a los mismos trabajadores.
[4] Artículo 15-B. El contrato que se celebre entre la persona física o moral que resulte beneficiaría de los servicios y un contratista o subcontratista que ponga a su disposición trabajadores, deberá constar por escrito
[5] Artículo 15-B. ... La empresa beneficiaría deberá cerciorarse ai momento de celebrar el contrato a que se refiere el párrafo anterior, que la contratista o subcontratista cuenta con elementos propios suficientes para cumplir con las obligaciones que deriven de las relaciones con sus trabajadores.
[6] Es importante anotar que el término “seguridad” se deja abierto, sin especificar si se habla de seguridad industrial, de seguridad social o de seguridad laboral.
[7] Artículo 15-C. La empresa beneficiaría de los servicios deberá cerciorarse permanentemente que la empresa contratista o subcontratista, cumple con las disposiciones aplicables en materia de seguridad, salud y medio ambiente de trabajo, respecto de los trabajadores de esta última. Lo anterior, podrá ser cumplido a través de una unidad de verificación debidamente acreditada y aprobada en términos de las disposiciones legales aplicables.
[8] Artículo 13. … Los patrones y los intermediarios serán responsables solidarios en las obligaciones contraídas con los trabajadores

domingo, 17 de julio de 2011

¿Qué le espera al Estado de México después de las elecciones pasadas?

¿Qué le espera al Estado de México?

Revisemos el escenario: el PRI conservó uno de sus principales bastiones con base en una estructura electora fuerte y bien organizada; y en un ejercicio de recursos escandaloso para un estado con los mayores índices de pobreza en el país. Si bien los medios masivos de difusión lo manejan como un triunfo (quizás porque muchos de ellos reciben recursos del gobierno de este estado), la verdad es que simplemente fue una prueba para el que quiere ser el próximo presidente de la república. Si Peña Nieto resultaba incapaz de conservar el territorio conquistado y conservado desde hace décadas por sus ancestros (políticos y de sangre), hubiera demostrado una incompetencia grave que lo hubiera sacado inmediatamente de las elecciones del 2012. ¿Qué priista poderoso hubiera apoyado a un joven incapaz de retener para su partido, el estado cuna del grupo Atlacomulco?

Peña Nieto conserva su lugar en la competencia, puede seguir negociando con Televisa, con Elba Esther Gordillo y con los sectores más priistas del PRD. Veremos que hace las demás fuerzas del PRI, del PAN y del PRD. Pero eso es asunto de otro blog.

En esta ocasión quiero prever qué va a pasar con el Estado de México, con Eruviel Ávila como gobernador y con la continuidad priista asegurando que el sistema político local se mantenga en el mismo estatus. ¿Hay alguna razón para que las políticas estatales cambien en los rubros económico, social, educativo, de justica, de género y demás etcéteras? No veo ninguna. Por lo contrario, hay varios factores que obligan a Eruviel Ávila a continuar con las mismas políticas:

1. Fue designado por Peña Nieto, por lo que debe cumplir sus órdenes. No olvidemos que, dentro del contexto priista, la lealtad es uno de los valores máximos. Esto se refuerza con la lectura de los discursos del futuro gobernador en los que se deshace en alabanzas para Montiel y Peña Nieto que, además de sacarnos una sonrisa, nos remontan a los años del más pintoresco control priista.

2. Las políticas del gobernador saliente tienen un claro tinte electoral, y por ello permitieron la victoria de un candidato gris, cuasi desconocido, que no logró terminar un solo período a cargo de Ecatepec. Por supuesto que el aparato electoral del PRI se siente con la autoridad de exigirle a Eruviel que continúe con esas políticas para apoyar la campaña del 2012. Si el próximo presidente nacional proviene del PRI, dados estos antecedentes y el concepto del presidencialismo de este partido; seguramente el futuro gobernador persistirá en estas políticas o seguirá puntualmente las que le ordene ese nuevo presidente. Si, poco probable, el futuro presidente proviniera de las filas del PAN, estas políticas se reforzarían con miras a las siguientes elecciones, locales y federales. No es concesión, pero debo reconocer que no veo a un gobernador priista actuando como Sabines, el que llegó al poder gracias al PRD en Chiapas, inclinándose tanto como le permite su columna ante un presidente panista. Si el próximo presidente, poco pero más probable, es un perredista, me imaginaría un escenario similar: un gobernador alineado con su partido y trabajando para las siguientes elecciones; pero no olvidemos de que una de las hipótesis que se manejan para explicar su victoria interna sobre Del Mazo, es que inició negociaciones (o lo dejo entrever) con el PRD.

3. Eruviel será un gobernador políticamente débil. Además de la oposición que el PRD le aplicará, en unos casos, por razones justas, y en otros, por táctica electoral; está la presión que recibirá del grupo Atlacomulco; nada débil y engallado por haber conservado su bastión principal. Por otra parte, si las declaraciones de Elba Esther Gordillo son ciertas (y ¿por qué habríamos de dudar si el PAN ha aceptado la participación de esta líder en las elecciones de 2006?), Eruviel tendrá que quedar bien con ella, como Felipe Calderón lo hizo a nivel nacional. Tampoco olvidemos otra hipótesis de la victoria interna de Eruviel sobre su rival Del Mazo: que así lo había exigido Elba Esther Gordillo a Peña Nieto.

4. Aunque los medios contratados por o asociados a Peña Nieto, difundieron que Eruviel había logrado una victoria aplastante con más del 60% de los votos; tenemos que recordar que la abstención llegó al 57%. En otras palabras, Eruviel ganó en una contienda en que más de las mitad de los electores no participaron; su porcentaje de aceptación real entre los electores es del 27% en el mejor de los casos. Eso deja espacio a los grupos de poder que controlan la política del estado de México.

Esta debilidad política del futuro gobernador constituye un riesgo para la gobernabilidad del estado, pues Eruviel tendrá que negociar y ceder espacios de poder a los grupos que lo llevaron el puesto o que conservan suficiente margen de maniobra para operar en contra suya. Un caso representativo en este sentido, son los transportistas. Uno de los fundadores del grupo Atlacomulco, Hank González, fue pionero en la manipulación de estas personas, demostrando una destreza eminente en el uso de uno de las principales herramientas del PRI del siglo pasado: el corporativismo.

El corporativismo significa, llanamente, el tratar a grupos de personas con intereses o necesidades comunes, como una sola entidad cuyos miembros son incapaces de expresarse por sí mismos; por lo que requieren de un interlocutor, de un líder, que hará de esta interlocución, su modus vivendi. De esa práctica provienen nombres tan nefastos como Fidel Velázquez y Elba Esther Gordillo. Cabe aclarar que es una herramienta tan poderosa que tanto el PRD como el PAN (en menor medida) la han practicado con un éxito mucho menor que el del PRI.

En el corporativismo, los individuos no tienen opinión sino es la de su líder; su voto es determinado por él o elle, que a su vez lo negocia con los políticos. Sus acciones son guiadas por el líder que, en la estructura jerárquica y de lealtades, las consulta con sus patrocinadores. Así, no es infrecuente que un día veamos miles de camionetas de transporte colectivo con letreros que dicen que fulanito de tal es de lo peor; y que, meses después, las mismas camionetas muestran alabanzas o muestras de solidaridad al aparato que antes denostaban. También pueden mover su opinión en sentido inverso. Cuando el PRD ganó la presidencia municipal de Ecatepec, autobuses y camionetas de transporte público felicitaban al ganador que aparentemente les creyó su súbita conversión. Cuando la nueva administración municipal no les concedió sus caprichos ni toleró algunos de sus abusos, se volvieron en su contra y terminaron regresando al PRI para apoyar “incondicionalmente” a Eruviel Ávila en las siguientes elecciones.

¿Qué caprichos y abusos deberá Eruviel conceder a los transportistas para pagar su deuda y apuntalar su debilidad política? Porque no olvidemos que sus enemigos son poderosos y los transportistas actúan no solamente como acarreados o facilitando la logística; también son grupos de choque a los que ya vimos actuar ahogando la Ciudad de México varias veces. Ostensiblemente portan armas contundentes y no dudan en usarlas; se vanaglorian del consumo continuo de alcohol y drogas; y en algunos casos recurren a las armas de fuego.

Difícilmente un gobernador débil puede darse el lujo de prescindir de este tipo de apoyo. Y aquí hay al menos tres cosas que preocupan a estos grupos, de manera corporativa; es decir, a los líderes, pues los miembros son carne de cañón.

  1. Tarifas. El Estado de México cuenta con una tarifa de transporte público estratosférica: 7 Pesos como pasaje mínimo. Esto ocasiona que la mayor parte del salario de los mexiquenses sin automóvil se gaste en un transporte infrahumano y peligroso. Lo más probable es que en breve suframos un nuevo aumento en este renglón.
  2. Rutas. Los líderes quieren exclusividad; tanto que han sembrado en las cabecitas de sus seguidores que son “dueños” de las rutas. Y la amenaza es bien clara. Si no hay exclusividad, siguen los bloqueos y los enfrentamientos armados.
  3. Placas. No, los líderes no quieren que los transportes sean regularizados y que todos sus agremiados tengan placas y permisos en regla. Su así fuera, ¿cómo los condicionan? ¿cómo los extorsionan? Las placas que se consigan serán para los líderes y sus cercanos. El caos es una condición de sobrevivencia del corporativismo.
  4. Tolerancia. El peligro, además de la violencia que ejercen estos grupos en actividades políticas, es el tolerarlos como grupos de delincuentes. A partir de que se les ha permitido cometer delitos en grupo, sin castigarlos, ellos han dejado de verse entre sí como compañeros de trabajo; sino como “la banda”, el grupo que fuma marihuana y bebe cerveza en la “base”; que se une para, de manera abusiva y tumultuaria, romper parabrisas y golpear a los automovilistas que tienen la mala fortuna de cruzarse en su camino. No se perciben como prestadores de un servicio, sino como los “dueños” de la “ruta” y de la “base”; de ahí su actitud agresiva hacía los pobres usuarios, así como para los automovilistas y otros choferes.

Sobre este último punto hay que ser muy cuidadosos, si no queremos repetir la historia de Ciudad Juárez. Allá también se empezó a tolerar a los choferes como pandillas y, como todo grupo delincuencial fuera de control, sus fechorías fueron subiendo en número y en gravedad. Muchos de los feminicidios que han llamado la atención incluso de la ONU, fueron ejecutados por los “ruteros”; que es como les llaman allá a los choferes de transporte colectivo. El Estado de México ocupa el segundo lugar nacional en asesinatos de mujeres. ¿Permitiremos que Eruviel Ávila pague su deuda y apuntale su debilidad cediendo ante grupos como estos? ¿Permitiremos que pague con nuestro sufrimiento diario en esos transportes infrahumanos, con nuestro salario diluido por las altas tarifas? ¿Vamos a dejar que pague con nuestra seguridad, con la de los pasajeros y los automovilistas? ¿Con la de nuestras esposas, hermanas, novias e hijas? Antes de responder, volteemos a mirar a Ciudad Juárez y después a Chalco y a Ciudad Netzahualcóyotl.

martes, 5 de julio de 2011

Elecciones en el Estado de México. Reflexiones

Si bien los resultados de las elecciones confirman lo que se preveía de manera general y lo que indicaban las encuestas, es conveniente reflexionar sobre ellas pues a unas horas de cerradas las casillas, ya se escuchan voces emitiendo opiniones que merecen ser discutidas.

Una de ellas es la del líder del PRD en el Estado de México, Luis Sánchez, quien culpa a López Obrador de la derrota por no haber aceptado la alianza con su, al menos en el papel, antípoda ideológico, el PAN. Algo similar dice Marcelo Ebrard, ex empleado de Salinas en los noventas y promotor de traer a la Ciudad de México al alcalde derechista de Nueva York, Rudolph Giuliani.

Si los resultados difundidos por el PREP se confirman, la suma aritmética de los votos obtenidos por la malograda alianza no hubiera superado los obtenidos por el candidato del PRI. Los partidarios de la alianza podrán argumentar una posible sinergia cuyo resultado sería mayor a la suma de las partes, debido a que los ciudadanos indecisos la “verían con simpatía”. Sin embargo, también habría que restar algunos votos de militantes que, recalcitrantes o decepcionados, optarían por abstenerse o anular su voto. Y muchos de los indecisos, tampoco apoyarían una alianza en la que los participantes están renunciando a sus ideologías por ganar puestos en el gobierno. Difícilmente los resultados hubieran sido diferentes. Esto tira a la basura las declaraciones de Luis Sánchez y de Marcelo Ebrard y ubica a cada partido en su justa dimensión:

  • El abstencionismo como la mejor opción para el 57% de los mexiquenses.
  • El PRI con una cuarta de preferencia electoral en un estado al que controla de manera ancestral y magistral.
  • El PAN con una participación menor al 6%.
  • El PRD, con una presencia cada vez menor, y cada vez más lejos de la que tenía en 2006.

El PRI conservó, con apenas la cuarta parte de la preferencia ciudadana (descontado el abstencionismo), un estado al que ha gobernado y controlado desde hace décadas; en el que tiene su maquinaria electoral más fuerte. No ganó lo que no tenía; solo conservó lo que ya poseía; y a un costo enorme para el erario.

El PAN, que siempre ha sido un partido minoritario en el estado, enfocado a segmentos de ingresos medios y altos, ve su presencia disminuida en un estado con cada vez más pobres.

Por lo que toca al PRD, la realidad es que viene teniendo pésimos resultados en el Estado de México desde hace varias elecciones; y no en todas hubo una intervención de López Obrador u oposición a alianzas. Más bien habría que buscar las causas en las estructuras municipales y estatales de ese partido. Habría que revisar sus estrategias y la manera en que el partido se relaciona con la gente; así como las actitudes que sus dirigentes han asumido y permeado a los mandos medios.

Revisemos la estrategia electoral, al menos desde el fracaso en las elecciones municipales: se usaron todas las técnicas que por décadas se habían criticado en el PRI: acarreos, reparto de despensas, reparto de cuotas por cantidad de afiliados, voto corporativo, etc. ¿Qué había de diferente en el PRD del PRI? No mucho, quizás los documentos ideológicos, algunos cuadros que no habían aceptado el perfil electorero del partido, y una base de apoyo noble y amplia; una base de apoyo que no fue respetada y que fue cambiada por el voto corporativo de transportistas, tianguistas y colonos, lucrando con la necesidad de esa gente.

A esta estrategia que convirtió al PRD en una bolsa de trabajo, hay que agregar la vergonzante estrategia a nivel nacional de aceptar a cualquier priista que renunciara al PRI. Y cuando digo “cualquiera” me refiero que no se requería ser un priista que hubiera sido marginado por su lealtad a los principios básicos de ese partido; sino a cualquiera, corrupto o no, enemigo del PRD o no, que trajera consigo una buena cantidad de votos. Por supuesto que semejantes acciones desdibujaron seriamente el perfil popular del partido.

Para rematar la pérdida de identidad, la acomodaticia dirigencia del partido buscó alianzas pragmáticas con quien fuera: con el PRI para “sacar” al PAN del Ayuntamiento de San Miguel Allende, con el PAN para sacar al PRI de Oaxaca y de otros estados. Incluso se llegó, al menos en dos ocasiones, a la abyección de que, a horas del cierre de registro, ni el PAN ni el PRD tenían candidato a gobernador porque el presunto candidato ¡aún no renunciaba al PRI![i]

En resumen, ¿votar por el PRD es votar por la izquierda cuando se está votando por un priista? ¿cuando se está ayudando al PAN a salir de la debacle en que lo ha metido su dirigente por emprender una guerra estúpida y por el pésimo desempeño de la economía?

En asuntos como éste, la pregunta obligada es ¿para qué? Y nos lleva a cuestionar seriamente el papel del PRD: ¿para qué es el PRD? ¿Para ganar votos y puestos en la administración pública? ¿O para servir como instrumento de lucha del pueblo? Sé que la última frase suena muy trasnochada, pero de la inutilidad del PRD en este sentido, proviene que a la gente le de igual por el PRD que por el PAN o por el PRI; con la diferencia de que el PRI tiene acceso al presupuesto estatal y le alcanza para regalar media tonelada de cemento por cada voto.

La única manera de que el PRD recupere su presencia entre la gente es que se diferencie de los partidos a los que dice combatir: con acciones congruentes con la ideología que está impresa en sus documentos básicos. ¿Que una estrategia de este tipo hará más dificil el conseguir puestos para sus dirigentes? Cierto. Pero entonces tendrá la oportunidad de convertirse en un partido de verdad, en una opción, diferente a las demás, que la ciudadanía pueda escoger porque realmente convence y porque de manerea efectiva le es útil. Para otras cosas, ya esté el PRI.




[i] De hecho, existe la hipótesis de que Peña Nieto aceptó a Eruviel Ávila como candidato porque el ex-edil de Ecatepec andaba coqueteando con la malograda alianza PAN-PRD.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

La economía se está recuperando

La mala costumbre de escuchar la radio mientras se maneja un automóvil conlleva, a la par del placer de exponerse a buena música, el riesgo de oír los anuncios comerciales. Optar por estaciones culturales o de gobierno no lo libra a uno de este peligro; antes, lo hace más grave pues los comerciales pueden ser oficiales. Porque la verdad es que hay algunos anuncios de empresas particulares que llevan detrás un buen trabajo de mercadotecnia y de publicidad, pues buscan ser agradables y llevar al radioescucha a la compra del producto promocionado. En cambio, los oficiales tienen el objetivo de ensalzar las virtudes de alguna acción gubernamental y, casi ineluctablemente, la del funcionario a cargo. Sujetos más a cuestiones de lealtad que a criterios de calidad, estos anuncios son regularmente malos, cuando no atroces.

Por ejemplo, el anuncio del Senado de la República en que una mujer gritaba histérica; o bien, los que dicen que “durante el gobierno del presidente de le república” se ha progresado mucho ¿Acaso se referirán al período de nuestra historia que inició con la caída de Iturbide? Porque desde esa fecha todos los que han gobernado nuestro país desde el poder ejecutivo han tenido el cargo de “presidente”, así lo hayan jugado muchas veces (como Don Porfis); o hayan llegado a él por la vía de las armas o por la de la traición (Victoriano Huerta, alias “La Cucaracha”); o gracias al “haga sido como haiga sido” (Felipe Calderón)

¿O se refieren a los cuatro años que ha estado en el poder Calderón y, para no violar las leyes de manera tan descarada y promocionar su pobre imagen, sustituyen su nombre por el cargo? El caso es que en estos anuncios se llega al extremo de animar a la gente, de manera indirecta, a contratar créditos inmobiliarios porque “la economía se está recuperando”. Además de la irresponsabilidad de invitar a la gente pobre a endeudarse, se promociona una realidad inalcanzable para la mayor parte de los mexicanos. El comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB) echa por los suelos dicha afirmación.

O quizás el gobierno federal tiene razón si lo que está midiendo no es la creación de riqueza, sino la cantidad de transacciones económicas. Veamos: la delincuencia organizada ha crecido de manera vertiginosa, ampliando sus líneas de negocio y movilizando grandes cantidades de dinero. Adquisiciones de vehículos de lujo o blindados, de bienes inmuebles y de voluntades deben estar incidiendo seguramente en esta métrica, pues son muchas transacciones económicas, muchas de ellas de magnitud inimaginable para 40 millones de compatriotas que viven en la extrema pobreza.

Incluso el ladrón vulgar y silvestre que otrora sacaba de manera subrepticia la cartera en el tumulto de un autobús, hoy roba teléfonos móviles (mal llamados celulares) a bordo de un auto del año y con pistola automática de alto calibre. Estos bienes debieron ser adquiridos por el ratero o por sus jefes, añadiendo transacciones económicas. La víctima, que requiere del teléfono, compra otro; lo que implica una nueva transacción económica. El delincuente vende el teléfono, paga su cuota a la policía y al cartel que manda en esa plaza, compra droga y la cuenta de un antro con lo que le sobra: ¡más transacciones económicas! Días después, un tipo más pobre y con poca consciencia de lo que está haciendo comprará el teléfono robado en un tianguis, cooperando de esta manera a que la economía “se recupere”.

Si éste es el concepto de recuperación de la economía que se maneja en los comerciales de Felipe Calderón, los publicistas tienen toda la razón: la economía se está recuperando gracias a las numerosas transacciones económicas ejecutadas: por el crimen organizado, o bien por sus víctimas y clientes.

Entonces todo se aclara y resulta que el gobierno federal sí tiene una estrategia y la guerra contra el narcotráfico que ha devenido en mayor poder para el crimen organizado no es un error: es la única manera en que este gobierno puede hacer algo por la economía del país, dada su incapacidad ostensible de generar las condiciones adecuadas para el crecimiento y la distribución justa de la riqueza.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Pozos en Ecatepec

En su reciente Primer Informe de Gobierno, Eruviel Ávila, a la sazón Presidente Municipal de Ecatepec, además de desvivirse en alabanzas para Enrique Peña Nieto, se ufanó de las obras de reperforación (sic) de 15 pozos nuevos de agua, con un presupuesto de 100 millones de Pesos. Adicional al enigma que implica “reperforar” un pozo que aún no ha sido perforado (nuevo), preocupa el costo de las obras: más de 6 millones y medio de Pesos por pozo.

Sin embargo, lo que están viendo los vecinos de las zonas pobres de Ecatepec no son reperforaciones, sino la perforación de pozos nuevos en las inmediaciones de sus hogares. Pero no en cualquier lugar, sino en las colonias pobres y menos organizadas del municipio: Luis Donaldo Colosio y Ejidos de San Cristobal. En el más puro estilo autoritario no se consultó a los afectados ni se ejecutaron estudios previos. Hoy, los vecinos de las obras padecen ruido, humo y temblores los siete días de la semana, desde que sale el sol hasta que se oculta. En virtud de los riesgos y molestias que la construcción y operación de los pozos de agua acarrean, se ha solicitado la siguiente información a Eruviel Ávila para uno de esos pozos:

1. Estudios técnicos previos y de impacto ambiental de la obra,

2. Plan de trabajo con los principales hitos de la obra,

3. Proceso de asignación de la obra, si fue asignación directa, invitación restringida o licitación pública,

4. Datos generales de la empresa contratista,

5. Plan de operación del pozo cuando esté terminado: ¿se conectará a la red pública de suministro de agua? O bien, ¿surtirá pipas municipales o privadas?

6. ¿A quiénes va a beneficiar la explotación del pozo? ¿Con que mecanismos se va a asegurar esto?

Esta solicitud se hizo con fundamento en el Artículo 8 y 35, fracción V de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y en los artículos 3, 4, 6, 7, fracción IV, y 15, fracción I, de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información del Estado de México y Municipios y se presentó el 28 de junio del año en curso.

A casi 3 meses de la solicitud, el gobierno municipal únicamente ha respondido con dilaciones y con evasivas, como se puede apreciar en las siguientes imágenes.

Ante semejante “respuesta” se solicitó nuevamente la información:

A estas fechas SAPASE únicamente ha respondido de manera verbal diciendo que no tiene la información. Ahora resulta que ni el área que licitó la obra (Obras Públicas), ni la que la operará (SAPASE) tienen la información solicitada. Dado que no hay más involucrados, solo queda concluir que dicha información no existe, que las obras se iniciaron sin estudios previos, sin planes de trabajo ni de operación. Lo que sí podemos dar por seguro es que alguien está ganando dinero y esperamos que nada más sea el contratista.

Además de las molestias y riesgos que están corriendo los vecinos de esas colonias, es preocupante el desdén de la administración municipal por la opinión de la gente y por su calidad de vida. Porque evidentemente los hijos del presidente municipal no tienen que hacer su tarea entre el estruendo de la maquinaría. Seguramente no tienen dolor de cabeza y sus oídos están más sanos. Tampoco creemos que a Eruviel le preocupe que su casa sufra cuarteduras o se dañe la estructura después de meses de vibraciones tan fuertes como temblores.

Porque los que padecen todo esto son vecinos pobres y eso a él le tiene sin cuidado. La única acción razonable es que la obra de perforación se suspenda hasta que se tengan los estudios técnicos y de impacto ambiental, así como los planes de trabajo y de operación: todos ellos revisados por profesionales ajenos al Ayuntamiento y a la empresa beneficiada con la licitación. El Instituto de Geología o la Facultad de Ingeniería de la UNAM tienen la capacidad para esta revisión.

jueves, 15 de julio de 2010

Un Legionario de Cristo en la Secretaría de Economía

Los Legionarios de Cristo no han visto la suya en estos días. A raíz de los escándalos por los deleznables crímenes sexuales de su fundador, Marcial Maciel, el Vaticano comenzó a investigar para encontrar que este individuo también manejo de manera discrecional y contraria a los objetivos de la congregación, enormes cantidades de dinero proveniente de la operación de sus colegios y de las aportaciones de sus simpatizantes: bienhechores, en la jerga legionaria.

Quizás para aminorar sus penas, el gobierno mexicano ha decidido refrendar su fe en esta poderosa congregación que no en balde recibe el sobrenombre de “Millonarios de Cristo”. Después del enésimo ajuste al gabinete presidencial, empujado seguramente tanto por los yerros de Gómez Montt al frente de la Secretaría de Gobernación, como por la carrera electoral hacía 2012, Felipe Calderón ha designado al frente de la Secretaría de Economía a una persona muy cercana a los Legionarios: Bruno Ferrari.


Cabe mencionar que en esa extraña simulación que viene a ser la organización de Legiunarium Christi hay al menos tres dominios:


1. Religiosos, que visten los hábitos y han hecho el voto de castidad. Registrados como ministros, los hombres pueden oficiar misas; en tanto que las mujeres viven como monjas.


2. Consagrados. Los integrantes de este grupo son denominados legionarios y, aunque estudiaron carreras liberales como Administración o Derecho, han hecho votos de castidad y vive dentro de la economía de la congregación: no poseen bienes propios ni manejan dinero, sino que dependen enteramente de la Legión para su vida. Dado que este grupo no viste hábitos, se ubican debajo de los religiosos en la jerarquía de la congregación. Con frecuencia se les registra como titulares de las escuelas de la legión, de tal manera que los sacerdotes que realmente están al mando, están a salvo de violar las leyes mexicanas.


3. Movimiento Regnum Christi. Este grupo se compone por los seglares que apoyan de manera económica, con trabajo o en especie a la congregación. En este “movimiento”, como se le denomina internamente, están los bienhechores, algunas de cuyas aportaciones fueron desviadas para solventar la vida de lujos de Marcial Maciel y de sus familias.


Bruno Ferrari pertenece (o al menos pertenecía) al Movimiento Regnum Christi, a tal grado de su chofer fue asignado para apoyar de tiempo completo a la Administración Territorial Monterrey, organismo encargado de los asuntos terrenales de la Legión en el norte del país. Esta ideología conservadora se nota sin reservas en los artículos que publica Ferrari en El Financiero.


Independientemente de su capacidad y preparación, su orientación y cercanía con los “Millonarios de Cristo” nos permiten prever cómo manejara la economía de nuestro subdesarrollado país. Creo que los pobres deberán esperar a la otra vida para tener oportunidades de desarrollar su potencial en el trabajo.


Pero para la congregación católica con mayor poder económico en nuestro país, tan vapuleada en estos momentos por el Vaticano, hay al menos una buena noticia que seguramente sabrán agradecer a nuestro devoto presidente.

jueves, 20 de mayo de 2010

Outsourcing y la LFT

Tanto por necesidades propias de la operación de las empresas, como por la dinámica de la economía, en fechas recientes se ha incrementado notablemente la ejecución de esquemas de contratación externa y de subcontratación, denominados de manera genérica “tercerización” o, con un término más globalizado: outsourcing.

Estos esquemas no son precisamente nuevos, pues desde hace mucho tiempo las empresas contrataban a otras organizaciones. A veces para actividades puntuales ajenas a su rubro, como puede ser el caso de la reparación de una puerta o la construcción de una oficina. Esto encuadra perfectamente en el libre intercambio de mercancías y servicios en un sistema capitalista. Paulatinamente, este esquema se fue aplicando a actividades continuas en las que la empresa no tenía la capacidad de ejecución ni el interés en desarrollar la habilidad; por ejemplo, limpieza y vigilancia en un banco o en una universidad.

Ciertamente, dadas las condiciones tan difíciles en que se encuentran la economía subdesarrollada de nuestro país, resulta financieramente inviable exigir a las empresas que se abstengan de contratar a otras empresas para actividades fuera del ámbito de su capacidad. La inserción de nuestro país al entorno global pone a nuestras empresas a competir con otras allende las fronteras, que se han especializado y, gracias a esto, han logrado altos índices de calidad en su foco de negocio.

Sin embargo, también hay ocasiones en que las empresas contratan a otras para actividades que caen dentro de su negocio. El argumento que soporta esta decisión es, regularmente, que solamente se requiere por un tiempo o por una obra determinada, usualmente en períodos de alta demanda. Debe haber una justificación porque la subcontratación de otra empresa para actividades propias del negocio obligadamente disminuye el margen de utilidad. A menos que se trate de una simulación.

La contratación de empresas especializadas para actividades fuera del objeto de negocio, permite el desarrollo de sectores de la economía, particularmente de pequeñas y medianas empresas que se dedican a proveer servicios especializados a otras empresas y no al consumidor final. La existencia de un mercado transparente de servicios para empresas permitiría la competencia entre los proveedores de estos servicios, impulsando su especialización y su mejora en la calidad. Cabe mencionar que en esta dinámica económica, son pequeñas y medianas empresas las que mejor se desarrollan como proveedores especializados de servicios de alta calidad. Éste es un punto de vital importancia, pues en México son estas empresas las que proporcionan el grueso de los empleos.

El problema es que estos esquemas de contratación y de subcontratación de servicios están siendo utilizados con objetivos contrarios al desarrollo de la economía y en perjuicio de los trabajadores, del gobierno y de la sociedad en general. Se tiene escenarios en los que una empresa controladora (holding o “corporativo”) es propietaria tanto de la empresa cliente como de la proveedora de servicios; que la empresa cliente no pone a concurso la provisión de los servicios para buscar la mejor relación costo/beneficio, sino que asigna el contrato directamente a su empresa hermana; que la empresa proveedora no tiene más cliente que las empresas pertenecientes al mismo holding. Mediante este esquema, las empresas clientes ejecutan estrategias fiscales que les permiten disminuir la cantidad de impuestos que se pagan al gobierno. Asimismo, eluden obligaciones laborales con los trabajadores; entre ellas, el reparto de utilidades.

Y no solamente los trabajadores y el gobierno son perjudicados por esta perversión del esquema, sino que se ataca a la libre competencia y al desarrollo de empresas que realmente se estén especializando y busquen alcanzar estándares de calidad iguales o superiores a los de empresas extranjeras.

Por otra parte, en el caso de empresas con gran poder de compra, la contratación o subcontratación simuladas pueden constituir prácticas monopólicas, pues asignan directamente a sus subsidiarias disfrazadas, impidiendo la libre competencia.

En todos estos casos, es la sociedad y los sectores económicos, así como los empresarios honestos los que salen perjudicados.

Esto viene a cuento porque el Partido Acción Nacional (PAN) presentó en meses pasados una iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo en la que se busca regularizar este esquema, en el ámbito laboral[i]. No suena mal en principio, salvo que no aporta nada a la situación actual. En todo caso, se busca liberar a la empresa contratante de cualquier relación laboral con los trabajadores; un poco ocioso, porque esta protección usualmente se establece en los contratos de outsourcing. A menos que la reforma pretenda dotar de una protección legal a los casos de simulación.

No podemos estar en contra de la contratación y subcontratación de servicios especializados (outsourcing), pues bien reglamentadas pueden fomentar la creación de empleos especializados y bien remunerados a la vez que se impulsa a las empresas a elevar su calidad y se hace más competitiva a nuestra economía. Pero tampoco debemos permitir que este esquema se use como una simulación en la que todos (trabajadores, capital, gobierno y sociedad) salimos perjudicados. Se tiene que legislar y reglamentar este tema de tal forma que México pueda contar con un sector de sector de servicios especializados que pueda competir incluso a nivel internacional.

Al menos deben preverse las siguientes excepciones al régimen de subcontratación:

1. Cuando tanto el contratista o subcontratista y el beneficiario tienen relación a través de una empresa controladora

2. Son propiedad de los mismos accionistas, o son la misma persona física o moral

3. Una es propiedad de la otra

4. No se siguió un procedimiento documentado y auditable de selección del contratista o subcontratista

5. Cuando la actividad contratada o subcontratada corresponde a la actividad preponderante de la beneficiaria, salvo en los casos de carga inusual de trabajo cuya duración no podrá exceder de 180 días naturales

Asimismo, el estado debe asumir su responsabilidad y ejercer sus facultades de regulación, y no dejar en manos de la empresa beneficiaria del servicio la tarea de verificar si el proveedor cumple o no con las leyes. El contrato de outsourcing debe cumplir con una serie de requisitos mínimos que aseguren el cumplimiento de la ley y el respeto a los derechos de los trabajadores y a la libre competencia. Para ello, el contrato debe seguir un formato específico y ser sancionado por la autoridad.

Una legislación apropiada, así como su aplicación efectiva, beneficia no solo a los trabajadores, sino también a los empresarios emprendedores que buscan proveer servicios especializados de alta calidad, y fomentará el desarrollo económico y la competitividad de nuestra economía a niveles internacionales.



[i] Iniciativa con proyecto de Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo, presentada por el Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional; marzo de 2010. Artículos 15A a 15D.